Esta tarde unos turistas la han descolocado durante 40 segundos.
Ella le besaba en la mejilla, y él le tocaba el pelo,mientras esperaban a que el semáforo se pusiera verde.
Y como un torbellino no lo ha podido evitar, y se ha preguntado si tu nueva "ella" te querrá tanto como yo te quería, si os besaréis así, en cualquier semáforo de cualquier ciudad...como haciamos nosotros.
Entonces le ha dado voz a su mp3, sonaba una canción de Extremoduro que habla de dejar de lado la vereda de la puerta de atrás, por la que lo vió marchar...
Ha entrado al edificio de su oficina como si le fuera la vida en ello.
Ha subido en el ascensor, le ha dado al 6 y se ha mirado en el espejo.
Estaba llorando,y no...no se lo podía permitir.Ha respirado hondo...sexta planta. Y aquí no ha pasado nada.