jueves, 1 de octubre de 2020

Feliz no aniversario

El 1 de octubre de 2017 era domingo.

Fui a comer a casa de mis padres. 
Era un domingo más.Pero no lo fue. 

 El otoño empezaba a asomarse y llegué a casa a media tarde.

Me había vuelto a apuntar, sin demasiada fe, a una de tantas aplicaciones de ligoteo. 

Y de repente ahí estaba, ÉL.

Tengo que escribirlo en mayúsculas porque así fue lo que sentí. No puedo explicarlo, no se puede. 

Me escribió, y desde ese preciso instante supe que estaba perdida. Y no me equivoqué. 

Han pasado tres años de aquel momento.
Un momento tan mágico e increíble como todas las sensaciones que hemos vivido juntos. 

Y nos gusta recordarlo.

Y a mí... me gusta ÉL. 






lunes, 24 de agosto de 2020

Talón de aquiles

Todos tenemos un talón de Aquiles.
Una debilidad. 
Un rayo de luz que nos ciega y aún así, seguimos mirando su luz. Fascinados.

Tú eres mi talón de Aquiles. 
Mi debilidad. 
Por tí sigo mirando ese rayo de luz que me ciega y a su vez, me fascina. 

Y creo que el secreto para conseguirlo es que puedes hacerme reír en medio de mis lágrimas. 

jueves, 6 de agosto de 2020

Canícula

Hoy cumplo 39 años.
Y sé que va a acordarse de mí. 

Pero me pregunto si me echará tanto de menos como yo a él. 

Ya no duele su no presencia tanto. 

Pero es peor encontrarlo en las pequeñas cosas:

Una canción, el tiempo de su ciudad en la tele.La India. 

Su nombre, que aparece en todas partes.
Como un grito de auxilio. No me olvides. 

Un meme de alguna tontería que nos hacía mearnos de la risa. 

Las notificaciones de WhatsApp. Las suyas. 

Su voz llamándome Beatriu, guapita, bebé,fantasma. 

Todo eso es lo que duele. 

Mucho más de lo que podía imaginar. 




domingo, 17 de mayo de 2020

Demostrarlo

Cuando subo alguna foto, es para tí.
Sé que es contraproducente, que va contra mi principio de mujer independiente y segura de sí misma. 
Pero en el fondo no lo soy, solo quiero que tú y solo tú lo veas. 
Que pienses en mí lo que dura un fotograma. 
O quizás más. 
Es patético y triste tener que entrar así en tu cabeza. 

Me sigues gustando. 
Te sigo soñando.
 Es esa la forma que tengo, cariño, de demostrarlo. 

jueves, 16 de abril de 2020

Nombres de pila


Cuando nos llamamos por nuestros nombres de pila siento frío.

Es como un dique.

Me llamas por mi nombre y toda la alegría se golpea una y otra vez contra él.

Como una ola que quiere pero no puede saltarlo.

Yo hago lo propio y escribo tu nombre.
Estamos en una guerra dialéctica que no me gusta.

Significa que algo va mal, que tú ves blanco,y yo veo negro.
Realidades distintas que de tanto en tanto se ven las caras.

Escribes mi nombre,y lo odio más que nunca.
Yo acabo mis frases con el tuyo.

Detesto no usar cualquiera de los calificativos que hemos inventando en nuestro lenguaje propio.