Mostrando entradas con la etiqueta Fantasmas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fantasmas. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de enero de 2009

Hablar a un muro


Un día me viniste con que te habías comprado un libro de Rojas Marcos, "La fuerza del optimismo"

Asombrada te dije: pero si tú eres un optimista nato, y me dijiste...eso intento, pero la verdad es que en algunos aspectos soy un tanto pesimista.

Otro día encontré el libro en tu habitación, y la casualidad quiso que al hojearlo me detuviera en una página donde habías subrayado esto:

"El problema de quienes permanecen estancados en el ayer doloroso de su autobiografía es que viven prisioneros del miedo o del rencor, obsesionados con los malvados que quebrantaron su vida, lo que les impide cerrar la herida. La mezcla de culpa y resentimiento les amarra al pesado lastre que supone mantener la identidad de víctima, un papel que debilita y paraliza. Quienes hacen las paces con el pasado, por fatal que éste sea, se liberan, se reponen y controlan mejor su destino."

Lo leí dos veces para mí, por un lado perpleja, por otro, incrédula.
Y en mi cabeza se quedaron las palabras estancados,ayer, malvados, prisioneros.

Lo leí una tercera vez en voz alta.

Te miré y te dije: Cariño por qué tienes esto subrayado, qué te pasa, es que te sientes así???
Y no pudiste darme ningún argumento de peso, titubeaste, te pusiste nervioso,y sólo lograste balbucear que te gustaba aquel pasaje, pero nada de sentirse identificado...para nada! Por favor, pero que estaba imaginando yo????

Otro dia me compré el libro, lo leí.
Pensaba ayudarte despúes, si te dejabas...

Pero no te dejas.

Hay veces que hablar a un muro resulta agotador.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Erase una vez...


Erase una vez una veinteañera que se enamoró de un treintañero.

La veinteañera no queria enamorarse, todavia tenia recientes las heridas de otro veinteañero que le habia hecho mucho daño.
Ella no queria, pero se enamoró del treintañero.

Y lo mejor es que no sabia que antes de haberse encontrado en el camino ya estaba enamorada de él.
Estaba enamorada de su sonrisa, de sus manos, de su olor, de su forma de mirarla y de su manera de hacerla feliz.

La veinteañera volvió a confiar en el amor, y durante mucho tiempo fue inmensamente feliz.

Parecia mentira pero lo habia conseguido.

Maduró al lado de su treintañero.Aprendió muchas cosas.Rió,viajó, lloró...
También pasaron juntos por algo que les unió mucho, y donde la veinteañera demostró lo fuerte que podia llegar a ser.

Pero un buen dia el treintañero no supo enfrentarse a su gran miedo, a un fantasma de su pasado que salió de paseo sin previo aviso.
Y aquello todavia le dió más miedo a la veinteañera,porque el fantasma empezó también a perseguirla a ella.

Ella a veces le gana la batalla, el fantasma al fin y al cabo es de humo y con un leve soplido se deshace de él.

Pero el problema es que no sabe si su treintañero también le gana la batalla, si sopla como ella y hace que el fantasma desaparezca para siempre.