Hoy ( bueno ayer, 6 de agosto) he cumplido 29 años.
Y ha sido un día feliz.
Hacía años que no me sentía así, agusto conmigo misma y con la gente que me rodea.
Tranquila,porque toda la gente a la que quiero se ha acordado de mí.
Bueno hay 2 despistadillas que no, pero se lo perdono de todas maneras porque son así jaja.
He hecho un balance con el año pasado, y mi vida ha dado un giro considerable en muchos sentidos( trabajo, amistades,familia)
Y en parte tengo yo mucha culpa, por haber sido muy valiente y cerrar de una vez un capitulo de mi vida.Pero quien más me ha ayudado ( y él no lo sabe) ha sido esos ojos verdes, y hoy al leer esto en mi muro de facebook no he podido evitar sonreír como una boba.
MUCHAS FELICIDADES
No soy el primero pero casi,jeje....
espero lo pases genial en tu dia,lo celebres con quien mas quieres y te regalen cosas decentes....;)
un besazo¡¡¡
He pensado que no ha sido el primero en felicitarme...pero algo me dice que quizás el destino ponga de su parte y algún día si que lo será.
Cuando llegué la puerta estaba entreabierta.
La crucé,entre timida y nerviosa y él no estaba allí.
Mientras me reía divertida por la situación, pronuncié su nombre, ese nombre que me gusta tanto,ese nombre que le susurro al oido mientras me deshago entre sus brazos.
Desde la habitación contestó con un "ya voy" y lo esperé, entre la puerta del salón y el pasillo.
Y apareció de repente, con sus ojos verdes,su sonrisa,su piel morena,su pelo recién cortado.
Y entonces me besó.Como nunca me habían besado.
En un gesto sencillo inclinó la cabeza hacia abajo,yo me puse de puntillas,estirando mis piernas tanto como pude,supongo que la diferencia de altura da una imagen divertida de los dos.
Y fue increible,eterno,no podiamos dejar de besarnos,con pasión al principio,despúes pasamos a los besitos tiernos, para volver a mordernos una y otra vez...
De momento no dejo de pensar en otra cosa... no entiendo que me está pasando.
Tan solo sé que despúes de mucho tiempo vuelvo a ser feliz.
Cierra los ojos y allí aparecen los suyos,verdes,más verdes que nunca.
Los cierra y los ve, clavándose en los suyos, que son del color de la coca-cola, como esa canción de Fito que ya no le trae malos recuerdos.
Ahora ya nada es triste,ahora ya no piensa en aquel chico del Norte,es como si se hubiera esfumado,como un mal sueño del que por fin ha podido despertar.
Y al despertar ha encontrado unos brazos nuevos, que la alzan,la suben al cielo y desde arriba todo se ve distinto.
Unos labios nuevos que la besan una y otra vez, de vez en cuando, pero cuando ocurre siente que el universo se para, quiere detener el tiempo en ese momento...quiere pararse en esos besos y guardarlos para siempre.
Un cuerpo nuevo,un regazo nuevo, un olor nuevo,un tacto nuevo, que poco a poco se le va metiendo dentro,muy dentro de ella...
Esta tarde se empachó de besos.
El beso del reencuentro,el beso con sabor a chupa-chups de fresa y nata.
El beso en el sofá viendo el tenis.
Y despúes vinieron muchos besos.
Pequeños,largos,suaves,salvajes.Algunos con regalo, mordiscos incluidos.
El más divertido bajo el agua, mientras ella se reia porque no podia respirar.
El mas dulce sobre su cama, mientras él le preguntaba si le gustaba ese sabor a merengue en sus labios,y ella le respondía acercándose más y más.
Los de despedida...primero largos, como si ninguno de los dos quisiera irse.Luego pequeñitos, uno, dos,tres, cuatro, cinco.Otro y otro,y otro.
Y se dio cuenta de que ha vuelto su risa,esa risa pizpireta,esa que le sale cuando algo le gusta.
Esta tarde unos turistas la han descolocado durante 40 segundos.
Ella le besaba en la mejilla, y él le tocaba el pelo,mientras esperaban a que el semáforo se pusiera verde.
Y como un torbellino no lo ha podido evitar, y se ha preguntado si tu nueva "ella" te querrá tanto como yo te quería, si os besaréis así, en cualquier semáforo de cualquier ciudad...como haciamos nosotros.
Entonces le ha dado voz a su mp3, sonaba una canción de Extremoduro que habla de dejar de lado la vereda de la puerta de atrás, por la que lo vió marchar...
Ha entrado al edificio de su oficina como si le fuera la vida en ello.
Ha subido en el ascensor, le ha dado al 6 y se ha mirado en el espejo.
Estaba llorando,y no...no se lo podía permitir.Ha respirado hondo...sexta planta. Y aquí no ha pasado nada.