Ella ya no está.
Cumple sus palabras,es coherente consigo misma.
No podría fallarse a sí misma, eso sería un fracaso aún mayor.
Ha desaparecido,se ha esfumado, se ha evaporado como el humo que sale del vapor de la ducha.
Ya no hay llamadas,ni sms,ni lucecita verde en el chat de gmail, ni reencuentros,ni despedidas, ni besos en la cama,ni miradas del color de la coca-cola,ni abrazos infinitos.
Tampoco están su risa, su frescura o sus ojeras de recién levantada.
No están sus pequeñas manos,ni sus grandes ojos marrones,ni el tacto de su pelo castaño.
Su perfume,su sonrisa cuando bajaba del autobús,sus pies frios dentro de la cama.Su manera de besar.
Espera no estar ni siquiera en sueños.