miércoles, 8 de octubre de 2008

Erase una vez...


Erase una vez una veinteañera que se enamoró de un treintañero.

La veinteañera no queria enamorarse, todavia tenia recientes las heridas de otro veinteañero que le habia hecho mucho daño.
Ella no queria, pero se enamoró del treintañero.

Y lo mejor es que no sabia que antes de haberse encontrado en el camino ya estaba enamorada de él.
Estaba enamorada de su sonrisa, de sus manos, de su olor, de su forma de mirarla y de su manera de hacerla feliz.

La veinteañera volvió a confiar en el amor, y durante mucho tiempo fue inmensamente feliz.

Parecia mentira pero lo habia conseguido.

Maduró al lado de su treintañero.Aprendió muchas cosas.Rió,viajó, lloró...
También pasaron juntos por algo que les unió mucho, y donde la veinteañera demostró lo fuerte que podia llegar a ser.

Pero un buen dia el treintañero no supo enfrentarse a su gran miedo, a un fantasma de su pasado que salió de paseo sin previo aviso.
Y aquello todavia le dió más miedo a la veinteañera,porque el fantasma empezó también a perseguirla a ella.

Ella a veces le gana la batalla, el fantasma al fin y al cabo es de humo y con un leve soplido se deshace de él.

Pero el problema es que no sabe si su treintañero también le gana la batalla, si sopla como ella y hace que el fantasma desaparezca para siempre.

4 comentarios:

Esther dijo...

Esperemos que el treintañero tenga la misma fuerza que la veinteañera y sople bien fuerte para que ese fantasma se quede en el limbo.

Muacks!

Anónimo dijo...

Todos tenemos fantasmas, de hecho en los treintañeros es más común. Acabamos de abandonar la juventud, aunque nos resistamos (peinándonos para taparnos la calva, vistiendo como adolescentes), pero todavía no hemos llegado a la madurez, y la cuarentena nos da pánico. Pero sabemos lo que somos y tenemos bastante calro lo que queremos. Soplamos, y soplamos fuerte.

teatrera dijo...

Complicado

Amarbe dijo...

Esther: Pues si, a ver si sopla como yo, aunque a veces soy yo la que no puede soplar

Retje_Robar: Uhmm interesante saber que la mayoria de treintañeros teneis fantasmas, espero que todos soplen igual de fuerte que tú.

Teatrera: No lo veo complicado, en esta vida nada es ìmposible.Positivismo al poder :)

Besos y gracias por comentarme